Hay textos que nacen de una pulsión poética irrefrenable, que amenaza a punta de pistola con que le demos palabras para salir al mundo o nos suicida, gatilla, detona el cartucho que nos dejará el estómago agujereado con perdigones (o emociones).
Hay, sin embargo, otro tipo de textos, que fueron paridos por formalidades académicas, pero que también se pueden hacer explotar de intencionalidad si una quiere. En este segundo grupo están las tesinas.
No se elige hacer una tesina, pero sí se elige cómo encararla. En mi caso, quise hacerla sobre algo que me moviera, que me interesara investigar, y que quisiera difundir dentro de mi campo de acción reducido y local, pero, justamente por eso, inmerso en un campo de batalla mayor y compartido.
Todos los caminos llevaron a Roma: traducción de poesía y estudios queer. Si quieren conocer esta Roma moderna, edificada en el vértice entre dos áreas de estudio, pueden leer el trabajo en el link abajo de todo. Lo que yo les voy a contar ahora son los puntos de partida desde los que se abrieron senderos a machetazos.
📖Punto 1: el libro.
Elvira Sastre es una escritora española, conocida más que nada por su poesía. Había leído varios poemarios suyos, hasta que conseguí una edición bilingüe español-inglés de «Baluarte». Esta versión, que se llama «One Day I Will Save Myself», la publicó Atria, con traducción al inglés de Gordon E. McNeer.
🌊Punto 2: el goce lingüístico.
¿Podrían ustedes, traductores, leer un poemario bilingüe, es decir, tener texto source y texto target uno en cada mano, y desoír el canto de las sirenas? Yo, que no pretendo ser Ulises, elegí regocijarme en mi cualidad de mortal y me tiré de cabeza al agua: comparé las versiones. Pensé en cómo se había traducido cada verso, con qué implicancias, con qué diferencias. Lo releí en diferente orden. Recité los poemas en voz alta. Volví a leerlos en silencio. Cuando terminé, no lo metí entre los demás libros, sino que quedó reposando arriba de la mesa. A mano.
🧨Punto 3: la pregunta.
Los poemas en español construyen una voz poética sexodisidente, que desafía la matriz heterosexual de inteligibilidad a través de performances de género no normativas. En la experiencia de lectura, es una voz poética que se expresa intensa y original. En la versión en inglés, ¿de qué maneras estas performances de género se sostienen, desplazan o silencian? ¿Qué efectos producen las elecciones de traducción y qué otras opciones hay disponibles? Si la traducción no es solo un acto lingüístico, sino una práctica política, ¿qué tanto puede el traductor «despegarse» del poema fuente? O, mejor dicho, ¿en función de qué principios?
📜Leé la tesina acá: «One Day I Will Save Myself» de Elvira Sastre: representaciones performativas de género en la traducción de G. E. McNeer
